La semana de aprendizaje más intensa de nuestras vidas

Actualizado: 20 mar 2020

Ansiedad, nervios, emoción y alegría. Meses de preparación para los riders, un año entero para el staff y muchos años de batalla para los que tienen cáncer. Ahora sí estamos convencidas de que hay que vivirlo para lograr entender con la mayor humildad posible lo que significa vivir una batalla día a día contra esta maldita enfermedad.



Con esta gran mezcla de sensaciones partimos lo que sería el raid más difícil de nuestras vidas y uno de los más duros del mundo por la Patagonia chilena y argentina. Sin saber a dónde llegaríamos al final del día ni cuántos kilómetros quedaban por recorrer, partíamos todos con una gran sonrisa cada mañana. Cada día recorrido era como un mes de batallas, altos y bajos, frío y calor, alegrías y penas. Mucho tiempo para pensar, reflexionar, conversar, llorar, reír, cantar, bailar y simplemente observar nuestro alrededor. De a poco fueron apareciendo dolores, malestares e incomodidades varias pero también aparecía el buen humor y se hacía cada vez más intenso.

El espíritu de un Firefly refleja compañerismo, esfuerzo, amistad, la fuerza de querer lograr algo sin importar lo que cueste, a dónde vas o a qué hora llegues, lo que sí importa es que nunca lo harás solo. Nada más cierto que “solo llegarás más rápido, pero juntos llegaremos más lejos”. Siempre tratamos de mantener el grupo unido, y cuando se separaba por razones obvias los más rápidos siempre volvían a buscar a los más lentos.



Cada pedaleada, cada subida y cada bajada fueron grandes desafíos y como dijo la Isi Solari “Sabía que enfrentaba FFP con un gran miedo que vencer, la combinación letal, BAJADAS + TIERRA + GRAVEL. Era mi gran secreto, no se lo había dicho a nadie, ni a mi misma. Cuando llegó la hora creí que me iba a dar un ataque, que iba a tirar la bicicleta lejos e iba a partir corriendo cerro abajo. Pero entre Andrés Tagle y Axel Brinck se encargaron de dejarme claro que “esto no es trekking”, “esto es FFP y te subes a la bicicleta”, “Isi, baja con el flow”, “Suelta brazos, cadera, baila y SONRÍE” y otras cosas más que prefiero no repetir.”. Sabíamos que rendirse no era una opción y que había que seguir adelante aunque muchas veces la cabeza y el cuerpo nos dijera lo contrario.



Fuimos tremendamente afortunadas en muchos sentidos, estuvimos en lugares maravillosos, conocimos a gente adorable, cada persona que nos veía pedaleando nos gritaba “vamos, ustedes pueden”, aplausos, saludos y muchas sonrisas en el camino nos ayudaron a seguir adelante. Esas sonrisas están presentes en nuestra vida todos los días, sólo que a veces no estamos lo suficientemente dispuestos a recibirlas. Y si no hay suficientes sonrisas, entreguemos más, que todos las necesitamos. Como dice la Dani Seyler “Démosle sentido al deporte, esto lo hago para cambiar el mundo y que la gente entienda que siempre se puede salir adelante”.

La Domi Lavanchy nos cuenta ”En la última bajada perdí el miedo, sentí que todo lo aprendido en esos días estaba ahí, tatuado en mi cuerpo, me sentí capaz de vencer la ruta que me pusieran por delante, y me sentí libre, feliz. En resumen, aprendí que la cabeza es el timón de nuestras vidas y que todo se puede. Los amigos de ruta son el tesoro más grande que tiene un ciclista, todo valió la pena.”.


Mucha o poca experiencia, todos nos vemos enfrentados al mismo nivel de dificultad emocional y es increíble pensar en lo que somos capaces de hacer, la Pia Sanhueza nos dice “En mis 15 años de triatleta y ciclista, esto ha sido lo más extremo y potente que he realizado; no sólo por la exigencia física, sino que también por todo lo que se requiere para seguir adelante sin bajar los brazos a pesar que el cansancio muchas veces nos juega una mala pasada. Se duerme poco, se pedalea durante todo el dia, por lo tanto se piensa y reflexiona mucho. Se ríe, se llora, se sufre, pero en todo momento se disfruta.”.

Así como en la vida real tenemos a nuestras familias y amigos en este raid tuvimos a un staff de lujo. Un staff que lo dió todo por nosotros, en cada momento de flaqueza estaban ahí para animarnos, en cada momento de alegría se reían con nosotros, trabajaron y se esforzaron tanto y más que nosotros para que viviéramos una experiencia inolvidable. Las grandes cabezas de esto: Axel, Polo y la Cata, ¡qué grandes! Les debemos abrazos infinitos por siempre.



Jairo, Richi, Panchulo, Chepo, Nacho, Elias, Juanca, Carbono, Fabrizio, Claudio, Rafa, Jay, Jack, Nils, Matt y Guille.

Llegó el momento de agradecer lo afortunados que somos, estamos sanos, somos fuertes y no sólo porque entrenamos para esto, somos fuertes de cabeza. Esta es la fiel prueba de que la cabeza todo lo puede, de que somos mucho más que nuestros miedos e inseguridades pero al mismo tiempo somos pequeños en esta inmensidad que nos rodea. Seamos humildes siempre, seamos agradecidos y sepamos aprovechar sabiamente este lindo planeta en el que estamos.

De las experiencias sacamos aprendizajes y estos tenemos que ponerlos en práctica, no nos sirve de nada guardarlos como lindos recuerdos. Cada kilómetro recorrido fue por todos los que luchan contra el cáncer y esto no se acaba aquí, esto recién comienza. En momentos difíciles como estos seamos resolutivos, cariñosos, amables, miremos hacia adelante y apliquemos lo aprendido en todos los aspectos de la vida.


¡Allez Fireflies!

#imafirefly #fuckcancer

ISI - DOMI - PIA - DANI


RIDERS

Axel - Polo - Isi - Dani - Pia - Domi - Christian - Chris - Cristian - Andrés T - Andrés P - Seba - Juan - Clemi - Steve - Jasper - Phil - Cristóbal - Bill - Daniel - Canuto - Carbono



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