Viviendo en un país nuevo: La bici como conector para conocer personas

Actualizado: 16 dic 2021

Llegué a vivir a Minnesota, Estados Unidos, por amor. Me fui de Chile a fines de enero del 2021, del lindo y agradable verano de Chile, al gélido invierno nevado del Medio Oeste Norte Americano. Fue un gran cambio, con días en que el termómetro marcaba -25 grados, y otros un poco más “calentitos” que llegaba a -15. Nieve por todas partes, y yo me preguntaba “¿cómo lo hacen los ruteros para pedalear?, porque claramente es imposible salir a pedalear aquí”. Los más valientes salían igual, bien abrigados con sus “FAT BIKES”, esas bicis con ruedas bien gordas que suelen usarse en la arena, pero de ruta ni hablar.

En estos momentos me acordaba de cuando alegaba por salir a pedalear en días helados de invierno en Chile, y créanme que NO hay ninguna comparación, me acordaba y decía “cómo no lo aproveché más!!” jajaja porque en Chile puedes salir a andar en Bicicleta TODO el año!!! Sólo necesitas la ropa adecuada. Así que no me quedó otra que volver al modo “cuarentena” y subirme al rodillo, sólo me subía 30 min diarios, para “mantener”, ya que sabía que me quedaba para rato para salir a pedalear por los campos y senderos de mi nueva locación. Lo bueno es que en USA igual te puedes escapar a otros estados en donde hay verano eterno (Texas, Arizona, Florida, etc...), pero igual implica organización, ya que hay que tomar avión, maleta para las bicis, arrendar hotel, etc... pero al menos es una opción si es que estás muy desesperado jajaja.

Amigos ciclistas ahora me cuentan que lo bueno de tener un invierno así de crudo, es que nunca te vas a “quemar” de la bici, o sea, que nunca te vas a aburrir de la bicicleta, porque estás obligado a dejarla por varios meses y buscar un deporte de invierno. ¡Hay muchos deportes que ni siquiera conocía! Casi todos vuelven a pedalear recién cuando llega la primavera! Imagínense cómo ansiaba que la nieve se derritiera, y ya a fines de marzo, bien abrigadita… libre era!!!!! Salíamos a pedalear por todas partes con Connor, mi marido.

Minnesota es un estado que cuenta con más de 10.000 lagos, incluído el Itasca, la principal fuente del Río Misisipi. Hay lagos por todas partes, en cada rincón de la ciudad, maravilloso. Pedaleamos sobre lagos que todavía estaban congelados, toda una aventura! El estado cuenta con dos ciudades principales, “Las Twin cities o ciudades gemelas” de Minneapolis y St. Paul, ambas abundantes en cultura y sitios icónicos. Muy amigables para los ciclistas, llenas de ciclovías de kilómetros y kilómetros de paisajes verdes llenos de vegetación, un lujo!

Como les contaba, pedaleaba sólo con mi marido porque no conocía a nadie, y Connor recién estaba volviendo a la bicicleta, él pedaleaba mucho años atrás, pero lo había dejado, igual como casi todos los amigos con los que pedaleaba en ese entonces. Y juntos corrimos una carrera increíble, la “ Almanzo 100”, 100 millas de gravel, con 2200 mts de altimetría (bastante altimetría para la zona, porque aquí casi todo es plano). Más de 9 horas de carrera, sufridísima y gozadísima.

Pero lo único que quería era conocer un grupo de mujeres que pedaleara, y por eso un día decidí inscribirme en una carrera de sólo mujeres, una carrera de la Federación de ciclismo de Minnesota, y la verdad es que no tenía idea en lo que me había metido. Pero si no te arriesgas no cruzas el río, así que a la piscina no más. ¡Y cómo agradezco haberme atrevido! En la carrera conocí muchas mujeres. Íbamos juntas en el pelotón, toda la carrera, y terminándola se acercaron a mi porque era una cara nueva. Todas demasiado simpáticas me invitaron a pedalear con ellas. Se juntan todos los jueves a las 18:00 pm en el centro de Minneapolis y desde ahí salen hasta que la luz lo permita.

Y ahí estaba yo, al pie del cañón el jueves siguiente. Un poco asustada porque no las conocía a todas, y no sabía bien cual sería la dinámica, pero a penas llegué, una rompe el hielo y me pregunta “cuál es tu canción favorita para entrenar en la bici?” y la misma pregunta a todas, éramos como 20, y cada una dijo su canción, nos reímos mucho! Y cada jueves hay una nueva pregunta, ¿cuál es tu snack favorito para la bici?, ¿tu ruta favorita? Etc… y esto nos hace conocernos cada vez un poquito más, me encanta.

Muy ordenadas para pedalear, siempre de a dos, lo que nos permite ir siempre conversando! Jajaja eso es lo que me gusta tanto de este deporte, es tan sociable! Puedes estar pedaleando muy rápido y exigiéndote mucho, pero eso no te impide ir conversando para hacer más ameno el sufrimiento!. Imagínense que además es otro idioma así que en lo último que pienso es en el esfuerzo que estoy haciendo para llevarles el ritmo (porque pucha que pedalean bien!). Eso es lo que amo además de pedalear en grupo, se pasa volando el tiempo y logras hacer un muy buen entrenamiento.

Muchas de ellas pedalean además en el grupo mixto de los sábados, al cual obviamente me sumé también! Así que nunca más pedaleé sola, ahora tengo a mis Reinas USA que apañan a todas! Un grupo atómico, con las que a pesar de llevar muy poco tiempo conociéndolas, ya tenemos una relación súper cercana porque eso es lo que significa compartir una pasión; te une, genera lazos inmediatos. ¡¡Gracias, gracias, gracias, bici!!

Un consejo que les puedo dejar con mi vivencia hasta ahora, es atreverse a salir de nuestra zona de confort, ¡es la única manera de lograr nuestros objetivos! Y por supuesto, quedan todas invitadas a venir a pedalear a Minnesota, ¡las espero!

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